Dios… revelado en las Escrituras como el Creador y la fuente de vida de todos los seres creados, y a través de la vida, muerte y resurrección de Jesucristo.
Jesucristo… el Hijo del Dios viviente, el Verbo hecho carne, parte de la Trinidad, plenamente humano y plenamente divino; Salvador del mundo y de nuestras almas.
Espíritu Santo… el poder y la presencia de Dios, que sostiene e inspira la revelación de Dios en toda la creación.
Bautismo… es la expresión externa de una fe interior: somos sumergidos en el agua, que representa morir y ser sepultados con Jesús, y levantados con Cristo a una vida nueva.
La Cena del Señor… es una invitación abierta, cada domingo, a la mesa para todos los creyentes sin importar su origen, denominación o membresía.
Teología personal… se anima a cada creyente a estudiar las Escrituras y, guiado por el Espíritu Santo, descubrir el mensaje de Dios para su vida. No nos atamos a doctrinas, dogmas ni credos. Abrazamos la rica tradición de los Discípulos de Cristo: “Ningún libro sino la Biblia… Ningún credo sino Cristo… Donde las Escrituras hablan, hablamos; donde callan, callamos.” Somos sencillamente cristianos que buscan parecerse más a Jesús y ayudar a otros con esa misma esperanza.
Ministerio inclusivo… abraza el tema del “sacerdocio de todos los creyentes”, en el que todos participamos en las tareas del pueblo escogido de Dios.
Es una familia de iglesias en Estados Unidos y Canadá que centra su fe en Jesucristo, promueve la unidad cristiana y afirma que toda persona es bienvenida a la mesa del Señor.
Creemos que Jesús es el Señor y Salvador, que la Biblia es nuestra guía, y que somos llamados a vivir en amor, servicio y reconciliación.
Significa que todas las personas que desean acercarse a Cristo pueden participar sin restricciones ni requisitos adicionales.
La consideramos la Palabra inspirada que nos guía en la fe y en la vida diaria. La estudiamos y la interpretamos con responsabilidad y libertad.
Cada persona puede estudiar la Palabra, orar y discernir la voluntad de Dios sin imposición de credos obligatorios.
Porque recordamos el sacrificio de Jesús, renovamos nuestra fe y afirmamos nuestra unidad como comunidad.
Practicamos el bautismo por inmersión como un acto consciente de fe, aunque respetamos otras prácticas bautismales.
Significa que trabajamos por la paz, el respeto y la colaboración entre todas las personas que siguen a Cristo.
Sirviendo a nuestro prójimo, promoviendo justicia, acompañando a quienes sufren y compartiendo el amor de Jesús.
Cualquier persona que desea seguir a Jesús y caminar en comunidad es bienvenida.